REFLEXIÓN 35: OCTUBRE Y EL ARTE DE RECOGERSE

Octubre tiene una manera particular de recordarnos que no todo en la vida consiste en avanzar, producir y llenar espacios. Los días se acortan, cambia la luz y el paisaje comienza a desprenderse de aquello que durante meses parecía imprescindible. A veces necesitamos recogernos precisamente cuando el mundo nos sigue pidiendo que continuemos corriendo. No es una cuestión de nostalgia ni de convertir el otoño en una metáfora perfecta, sino de observar cómo también nosotros necesitamos modificar el ritmo cuando cambia la etapa.

Vivimos demasiado acostumbrados a interpretar cualquier pausa como una pérdida de tiempo. Si tenemos menos ganas de salir, de hacer planes o de mantener el mismo nivel de actividad, enseguida buscamos una explicación o intentamos corregirlo. Sin embargo, octubre propone otro escenario: menos exposición, más calma y cierta necesidad de mirar hacia dentro. Recogerse también forma parte de vivir, aunque todavía nos cueste aceptar que no todas las etapas están hechas para mostrarse hacia fuera.

Seguir leyendo

Visitas: 6

error: ¡¡Este contenido está protegido!!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad