26 DE OCTUBRE DE 2026

FRASES 2026

Hoy es 26 DE OCTUBRE DE 2026. Hay una forma de cansancio que no siempre reconocemos porque no viene de haber hecho demasiado, sino de haber estado demasiado tiempo intentando corregirnos. Nos incomoda nuestra manera de reaccionar, lo que todavía no hemos conseguido, ciertas inseguridades, algunos rasgos que querríamos esconder incluso de nosotros mismos. Y poco a poco podemos convertir la propia identidad en algo que sentimos que tenemos que vigilar.

El problema aparece cuando esa vigilancia deja de ser una mirada consciente y se transforma en una pelea constante. Queremos ser más tranquilos cuando estamos inquietos, más seguros cuando dudamos, más fuertes cuando algo nos afecta. No siempre rechazamos nuestra vida; a veces rechazamos la versión de nosotros que estamos viviendo en este momento. Y esa diferencia puede cambiar mucho la manera en que nos miramos.

DEJAR DE LUCHAR CONTRA TI

Hay días en los que no me canso de lo que ocurre fuera, sino de intentar ser alguien distinto para sentir que encajo conmigo y con lo que esperan de mí.

Cuando peleo con lo que soy, hasta mis dudas parecen defectos. Y quizá lo que más pesa no sea quién soy, sino no permitirme estar así hoy, sin explicaciones.

A veces, la pelea más agotadora es la que mantenemos con nosotros mismos.

Cuando convertirte en otro parece la única salida

A veces confundimos aceptarnos con conformarnos. Como si reconocer que hoy somos de una determinada manera significara renunciar a cualquier posibilidad de cambio. Pero existe una diferencia importante entre querer evolucionar y vivir enfrentados a nuestra propia forma de ser. Una cosa nace de la conciencia; la otra, de la sensación de que hay algo defectuoso que necesita desaparecer.

También podemos interpretar cualquier incomodidad como una prueba de que estamos fallando. Si seguimos sintiendo miedo, pensamos que deberíamos haberlo superado. Si necesitamos más tiempo, creemos que vamos tarde. Si una situación nos afecta más de lo que esperábamos, cuestionamos nuestra fortaleza. Así acabamos midiendo nuestra identidad con una regla que siempre parece señalar alguna carencia. El conflicto no está solamente en lo que sentimos, sino en la exigencia de sentir otra cosa.

Hacer espacio para quien está aquí

Hay momentos en los que no necesitamos definirnos por lo que nos ocurre. Una duda puede existir sin convertirse en una persona insegura. Un día difícil puede formar parte de nosotros sin explicar toda nuestra historia. Incluso aquello que hoy nos cuesta reconocer puede estar presente sin que tengamos que convertirlo inmediatamente en un problema que resolver.

Quizá bajar el conflicto tenga menos que ver con conseguir que desaparezca aquello que no nos gusta y más con dejar de añadir una segunda lucha encima de la primera. Ya existe el cansancio, la inseguridad, la tristeza o la confusión. No siempre hace falta enfrentarse además a uno mismo por sentirlas. Hay una cierta serenidad en poder mirar la propia realidad sin tener que aprobar cada parte de ella ni convertirla en enemiga.

Dejar de luchar contra uno mismo no significa sentirse bien con todo lo que somos. Tampoco implica dejar de cambiar, de revisar determinadas actitudes o de reconocer aquello que nos gustaría hacer de otra manera. Significa, quizá, que nuestra relación con nosotros mismos no tiene por qué construirse desde el rechazo permanente. Podemos ver nuestras contradicciones sin tratarnos como un problema que debe ser eliminado.

Hay una diferencia silenciosa entre mirarse y juzgarse, entre reconocerse y exigirse una versión distinta. Tal vez no siempre podamos sentirnos cómodos con quienes somos, pero sí podemos dejar de convertir cada incomodidad en una batalla contra nuestra propia identidad. Y quizá, cuando la lucha pierde fuerza, empezamos a escucharnos de una manera que antes no era posible.


Yo creo que hemos normalizado demasiado la idea de que estar bien con uno mismo consiste en gustarse siempre. No lo comparto. A mí me parece mucho más honesto poder reconocer que hay partes de nosotros que no comprendemos, que nos incomodan o que todavía estamos aprendiendo a habitar, sin convertir por ello nuestra propia identidad en un enemigo.

También creo que algunas veces utilizamos el crecimiento personal como una forma sofisticada de rechazo. Nos decimos que queremos mejorar cuando, en realidad, estamos cansados de ser quienes somos. Yo no quiero defender esa mirada desde Reflexiones de Un Vasco. Cambiar puede ser necesario, pero vivir permanentemente enfrentado a uno mismo no me parece una forma de crecimiento. Me parece otra manera de no dejarnos en paz.

Un fuerte abrazo de un vasco que ha reflexionado.

Visitas: 5

Website | + posts

BIENVENIDO A LA PORTADA DE UNA LOCURA REFLEXIVA.

Estas son las reflexiones de un vasco que a lo largo de su vida se han ido almacenando en su cabeza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Endika Lousa.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Plusdominios que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

error: ¡¡Este contenido está protegido!!
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad