Hoy es 28 DE OCTUBRE DE 2026. Hay momentos en los que la propia fragilidad puede resultar incómoda. Nos hemos acostumbrado a pensar que deberíamos saber sostenernos siempre, responder con claridad, mantener el equilibrio incluso cuando por dentro algo se mueve. Y cuando eso no ocurre, es fácil interpretar el cansancio, la inseguridad o la sensibilidad como una señal de que estamos perdiendo fuerza.
Quizá por eso cuesta tanto reconocerse vulnerable sin añadir inmediatamente una segunda carga: la exigencia de dejar de estarlo. No siempre nos duele únicamente aquello que estamos viviendo. A veces también pesa la manera en que nos miramos mientras lo atravesamos, como si sentirnos pequeños durante un tiempo fuera una especie de fracaso personal.
Seguir leyendoVisitas: 3