Hoy es 26 DE ENERO DE 2026. Hay días en los que parece que deberíamos estar mejor, más claros, más decididos. Como si ir más despacio o no tener respuestas fuese una forma silenciosa de fallar. Esa presión no siempre viene de fuera; muchas veces nace dentro y pesa más de lo que admitimos.
En medio de ese ruido interno, cuesta distinguir qué sentimos de verdad y qué estamos forzando para cumplir expectativas, propias o ajenas. No es confusión, es cansancio. Y antes de entenderlo todo, quizá haga falta detenerse un momento y escuchar sin exigirse nada más.
La reflexión del 26 DE ENERO DE 2026
Escucharte sin exigirte
Hoy no hace falta entenderlo todo. A veces basta con escucharte sin ruido, sin juicio, sin metas. Lo que sientes ahora también habla de ti, aunque no sepas nombrarlo.
Escucharte no es exigirte respuestas ni cambios. Es quedarte un momento donde estás, reconocer el cansancio o la calma, y permitir que eso sea suficiente hoy.
Escucharte también es llegar.
¿LO ANALIZAMOS?
Cuando escucharte se vuelve una carga
A veces lo que pesa no es lo que sentimos, sino cómo nos miramos cuando lo sentimos. Convertimos cualquier emoción en una prueba que hay que superar, en algo que debería desaparecer rápido para poder seguir.
Ahí suelen aparecer errores conocidos: compararnos con versiones pasadas, medirnos por lo que “ya tendríamos que haber aprendido” o exigir claridad cuando solo hay cansancio. No es un fallo; es una forma de mirarnos que termina alejándonos.
Estar donde ya estás
Habitar el punto actual no significa resignarse, sino reconocer el lugar desde el que se vive hoy. Sin prisa por entenderlo todo ni necesidad de justificar cada sensación que aparece.
Hay momentos en los que acompañarse es suficiente. Nombrar lo que hay, sin empujarlo ni adornarlo, permite que el ruido baje un poco. No para avanzar más rápido, sino para no seguir dejando partes de uno mismo atrás.
CONCLUSIÓN
No siempre hace falta entenderse del todo para estar presente. A veces basta con dejar de empujarse hacia delante y permitir que lo que está dentro tenga su propio ritmo, sin ser corregido ni explicado.
Mirarse por dentro no es buscar respuestas inmediatas, sino reconocer que este punto también forma parte del camino. No es tarde, no es poco, no es insuficiente. Es el lugar desde el que hoy te habitas.
LA OPINIÓN PERSONAL DE ENDIKA
Yo no creo en el discurso constante de empujarse, arreglarse o reinventarse. Mi proyecto nace justo en el punto contrario: en cuestionar esa exigencia disfrazada de crecimiento que nos hace sentir siempre por detrás de nosotros mismos.
Escribo desde la idea de que escucharse sin exigirse no es conformismo, es honestidad. No todo momento pide acción ni aprendizaje inmediato. A veces, lo más honesto que podemos hacer es dejar de tratarnos como un problema que necesita solución. Y eso, aunque incomode, también es una forma de verdad.
Un fuerte abrazo de un vasco que ha reflexionado.
Visitas: 6
BIENVENIDO A LA PORTADA DE UNA LOCURA REFLEXIVA.
Estas son las reflexiones de un vasco que a lo largo de su vida se han ido almacenando en su cabeza.
