Hoy es 28 DE MAYO DE 2026. Hay días en los que uno se acostumbra a hablarse desde la exigencia. Como si mantenerse firme implicara corregirse todo el tiempo, incluso cuando ya pesa demasiado lo que ocurre por dentro. Muchas veces el cansancio no viene solo de lo que vivimos, sino también de la manera en la que nos tratamos mientras intentamos sostenerlo todo.
También existe esa sensación de no saber si estás siendo demasiado duro contigo o demasiado blando. Como si hubiera que elegir entre entenderte o empujarte. Y en medio de esa tensión silenciosa, aparece una forma de diálogo interno que no siempre se nota desde fuera, pero que termina acompañando cada pensamiento del día..
La reflexión del 28 DE MAYO DE 2026
Hablarte con verdad y cariño
A veces me exijo tanto que olvido que también estoy cansado. Me hablo duro para no caer, aunque por dentro solo necesite un poco de calma.
Estoy aprendiendo que decirme la verdad no tiene por qué doler. Hay días en los que mirarme con cariño también es una forma de sostenerme.
No todo lo firme tiene que herir.
¿LO ANALIZAMOS?
La dureza que aprendimos a normalizar
A veces hablamos de nosotros mismos con una rigidez que jamás usaríamos con alguien a quien queremos. Nos corregimos antes de escucharnos, nos exigimos antes de entendernos. Y aunque parezca algo pequeño, vivir bajo esa voz constante termina dejando una sensación de agotamiento difícil de explicar.
También es común pensar que tratarnos con cariño puede volvernos débiles o conformistas. Como si reconocer el cansancio, la tristeza o la confusión fuera una forma de rendirse. Poco a poco, esa mirada hace que muchas personas solo se permitan valorarse cuando están funcionando bien, incluso en los días en los que apenas pueden sostenerse.
Quedarse un momento con uno mismo
Hay momentos en los que no hace falta arreglar todo lo que sentimos. Solo notar cómo nos estamos hablando mientras atravesamos el día. A veces el malestar no desaparece, pero cambia ligeramente cuando dejamos de añadir más dureza encima de lo que ya pesa por dentro.
Quizá hablarse con verdad y cariño no sea sentirse bien todo el tiempo. Tal vez tenga más que ver con no abandonarse mientras algo duele, mientras algo confunde o mientras todavía no sabemos muy bien qué hacer con lo que sentimos.
CONCLUSIÓN
A veces uno descubre que la forma en la que se mira por dentro cambia por completo el peso de ciertos días. No porque desaparezcan las dudas o el cansancio, sino porque deja de sentirse como una pelea constante contra sí mismo. Y quizá ahí también exista una forma silenciosa de descanso.
Hay pensamientos que no necesitan ser castigados para ser comprendidos. Hay emociones que no exigen ser corregidas de inmediato. En medio de todo lo que intentamos sostener, también queda esa posibilidad tranquila de permanecer cerca de uno mismo sin tanta dureza.
LA OPINIÓN PERSONAL DE ENDIKA
Yo ya no creo en esa idea de que uno tiene que romperse a sí mismo para mejorar. He visto demasiadas personas viviendo desde la exigencia constante, hablándose con una dureza que acaba apagándolo todo poco a poco. Y sinceramente, no me parece fortaleza. Me parece cansancio disfrazado de disciplina.
También creo que muchas veces confundimos honestidad con crueldad. Como si decirnos la verdad implicara tratarnos mal. Yo no quiero construir una vida donde solo merezca comprensión la versión de mí que puede con todo. Porque incluso en mis días más torpes, más vacíos o más inseguros, sigo necesitando hablarme como alguien que importa.
Un fuerte abrazo de un vasco que ha reflexionado.
Visitas: 3
BIENVENIDO A LA PORTADA DE UNA LOCURA REFLEXIVA.
Estas son las reflexiones de un vasco que a lo largo de su vida se han ido almacenando en su cabeza.
