Hoy es 12 DE MARZO DE 2026. Muchas veces sentimos que deberíamos ser siempre iguales. Pensar lo mismo, defender lo mismo, mantener las mismas ideas para no parecer inestables. Como si cambiar de opinión o de forma de sentir fuera una señal de debilidad o de falta de identidad.
Esa presión aparece cuando miramos atrás y vemos contradicciones en nosotros mismos. Palabras que ya no sostendríamos, decisiones que hoy haríamos de otra forma, versiones de nosotros que ya no encajan del todo con quienes somos ahora.
La reflexión del 12 DE MARZO DE 2026
No eres incoherente, estás creciendo
A veces digo una cosa y, con el tiempo, siento algo distinto. Antes pensaba que eso era ser incoherente, como si cambiar de idea demostrara que no sé quién soy.
Pero quizá no sea incoherencia. Quizá solo estoy creciendo, moviéndome por dentro, probando versiones de mí que todavía no termino de entender.
No todo lo que cambia en ti es contradicción. A veces es evolución.
¿LO ANALIZAMOS?
Cuando cambiar parece una traición a lo que dijimos
Hay momentos en los que mirar atrás incomoda un poco. Recordamos opiniones firmes, decisiones tomadas con seguridad o palabras que defendimos con convicción. Y al ver que hoy sentimos algo distinto, aparece una sensación extraña, como si nos hubiéramos fallado a nosotros mismos.
Muchas veces confundimos coherencia con inmovilidad. Creemos que ser una persona coherente significa no cambiar nunca de posición, cuando en realidad esa idea puede volverse una trampa silenciosa. Nos obliga a sostener versiones antiguas de nosotros solo para no parecer contradictorios.
El cansancio de tener que aclararlo todo
El lugar incómodo donde todo se está moviendo
Hay etapas en las que uno no termina de reconocerse del todo. No porque esté perdido, sino porque algo dentro está cambiando de forma. Lo que antes parecía claro ahora se matiza, y lo que antes parecía seguro empieza a abrir preguntas.
Ese punto intermedio puede resultar incómodo. No somos exactamente quienes fuimos, pero tampoco tenemos del todo clara la persona en la que nos estamos convirtiendo. Y en ese espacio, lleno de pequeñas contradicciones, también se va dibujando algo nuevo.
CONCLUSIÓN
A veces nos exigimos una línea recta en algo que, por naturaleza, nunca lo es. La vida interior cambia, se matiza, se contradice por momentos. Y al mirar ese movimiento con calma, quizá podamos entender que no todo lo que se transforma en nosotros es un error.
Tal vez crecer también tenga que ver con reconocer esas versiones que fuimos, sin negarlas ni quedarnos atrapados en ellas. Mirarlas con cierta honestidad y aceptar que la persona que hoy piensa distinto también forma parte del mismo camino.
LA OPINIÓN PERSONAL DE ENDIKA
En este proyecto no veo la contradicción como un defecto que haya que esconder. La veo como una señal de movimiento. Me interesa más una persona que se revisa, que duda de lo que pensaba hace un tiempo, que alguien que se aferra a una idea solo para mantener una imagen de coherencia.
Por eso escribo estas reflexiones. Porque creo que crecer también implica aceptar que no siempre somos la misma versión de nosotros mismos. Y no siento la necesidad de disimularlo. Las personas cambiamos, y a veces ese cambio se nota en nuestras propias contradicciones.
Un fuerte abrazo de un vasco que ha reflexionado.
Visitas: 14
BIENVENIDO A LA PORTADA DE UNA LOCURA REFLEXIVA.
Estas son las reflexiones de un vasco que a lo largo de su vida se han ido almacenando en su cabeza.
