Hoy es 30 DE SEPTIEMBRE DE 2026. Hay momentos en los que volver a la rutina, a los lugares conocidos o incluso a nuestra propia forma de vivir parece sencillo desde fuera. Por dentro, sin embargo, puede aparecer una sensación difícil de explicar: la de estar retomando algo que ya no sentimos exactamente igual.
También existe cierta presión por recuperar el ritmo anterior, como si volver significara hacerlo todo de la misma manera. Y quizá ahí aparece una incomodidad silenciosa: reconocer que hemos cambiado, aunque todavía no sepamos del todo qué hacer con ese cambio.
La reflexión del 30 DE SEPTIEMBRE DE 2026
RETOMAR SIN PERDER LO ESENCIAL
A veces retomo el camino y siento que algo ha cambiado. No porque esté perdido, sino porque ya no quiero volver a ser exactamente quien era.
Y quizá por eso este cierre se siente extraño. Sigo adelante, pero también reconozco todo lo que necesito conservar de mí mientras vuelvo a empezar.
Retomar también puede significar volver siendo más fiel a quien eres.
¿LO ANALIZAMOS?
CUANDO VOLVER PESA MÁS DE LO QUE PARECE
Retomar puede traer consigo una comparación constante con quien éramos antes. Miramos nuestro ritmo, nuestras decisiones o nuestra manera de afrontar las cosas y esperamos encontrar la misma versión de nosotros. Cuando no aparece, podemos interpretar el cambio como una pérdida, en lugar de reconocerlo simplemente como parte de lo vivido.
También es frecuente confundir continuidad con repetición. Pensar que, si algo funcionaba antes, debería seguir funcionando exactamente igual puede generar una presión innecesaria. Hay momentos en los que insistir en recuperar lo anterior nos aleja precisamente de aquello que hoy necesitamos comprender.
SEGUIR DESDE DONDE ESTAMOS
El punto actual tiene su propia realidad, aunque todavía nos resulte extraño reconocerla. Hay cosas que permanecen, otras que han cambiado y algunas que quizá ya no tienen el mismo lugar. Todo eso forma parte de la experiencia de volver después de haber atravesado un tiempo distinto.
Por eso, retomar no siempre se siente como regresar. A veces se parece más a continuar desde otro lugar, con una mirada diferente sobre lo que importa. No hace falta tener todo claro para percibir que hay algo esencial que merece seguir formando parte de nosotros.
CONCLUSIÓN
Quizá cerrar este mes también implique reconocer que no llegamos al mismo lugar desde el que comenzamos. Hay experiencias que nos han movido por dentro, aunque todavía no sepamos ponerles nombre, y esa transformación también forma parte de nuestro camino.
Al mirar hacia atrás, quizá aparezca una pregunta sencilla: ¿qué parte de mí quiero seguir reconociendo cuando todo vuelva a parecer cotidiano? No hace falta responderla ahora. A veces basta con dejar que permanezca dentro y escuchar qué significa para nosotros.
LA OPINIÓN PERSONAL DE ENDIKA
Yo no creo que volver tenga ningún valor si para hacerlo tengo que recuperar una versión de mí que ya no existe. En Reflexiones de Un Vasco no me interesa esa idea de regresar a lo de antes como si el tiempo no hubiera pasado. Me interesa mucho más reconocer qué ha cambiado en nosotros y qué sigue teniendo sentido.
Para mí, retomar también significa aceptar que algunas cosas ya no encajan, aunque durante mucho tiempo hayan formado parte de nuestra vida. Y prefiero decirlo así, sin adornarlo: no todo lo que dejamos atrás merece ser recuperado, y no todo lo que conservamos merece seguir ocupando el mismo lugar.
Un fuerte abrazo de un vasco que ha reflexionado.
Visitas: 3
BIENVENIDO A LA PORTADA DE UNA LOCURA REFLEXIVA.
Estas son las reflexiones de un vasco que a lo largo de su vida se han ido almacenando en su cabeza.
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